Pitoquito te presenta unas recomendaciones para que te mantengas sano y fuerte.
Utiliza el agua y jabón con moderación
Para empezar, es importante que te laves muy a menudo las manos frotando tus dedos y limpiando tus uñas con abundante agua y jabón. Recuerda no derrochar el agua y que lo hagas siempre bajo la supervisión de tus padres para que ellos te suministren las cantidades necesarias de jabón.
El baño te mantiene limpio y te relaja
Otro hábito de limpieza muy importante es la ducha. Debes bañarte todos los días, incluso, varias veces para sacar del cuerpo las bacterias que hacen que lleguen las enfermedades. Es importante el buen uso del jabón y del agua cuando te bañes, incluyendo todas las partes de tu cuerpo.
El cepillado correcto incluye dientes, muelas y lengua
Los dientes deben cepillarte por lo menos dos veces al día, siempre al levantarse y luego antes de irse a dormir. Cepilla todos los dientes, incluyendo también tu lengua para que tengas una boca saludable.
Pide ayuda a un adulto para limpiar tus oídos
Al igual que la boca, es necesario que limpies tus oídos a profundidad cada dos semanas y para la nariz, puedes decirle a tus padres que utilicen pequeñas bombas de succión que sirven para descongestionar las fosas nasales.
El cabello refleja nuestra higiene
Para evitar los piojos, la caspa y el mal olor en el cabello, es importante que laves tu cabello con regularidad y con champú adecuado para ti.
Tener unos buenos hábitos de higiene es importante, pues te permitirá una vida saludable durante tu crecimiento, así como se pueden evitar muchas otras enfermedades por el aseo diario o la higiene dental.