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Hoy aprende sobre el valor de la honestidad

Decimos que alguien es honesto, si es íntegro. Lo mismo, si es veraz. Honesto somos quienes nos manifestamos como personas transparentes. La sinceridad, el cumplimiento de la palabra empeñada es lo que hace esencialmente alguien que cultiva la honestidad.

 

Cuando un ser humano es honesto se comporta de manera franca y sincera con sus semejantes. Es decir, no oculta nada y esto le da tranquilidad. Quien es honesto no toma nada ajeno, ni espiritual, ni material. Por ello al realizar un trabajo, realizar una compra o resolver un examen, no engaña, se conduce con honestidad. 

 

 

Cuando se está entre personas honestas cualquier proyecto se puede ejecutar y la confianza colectiva se transforma en una fuerza de gran valor. Ser honesto exige coraje para decir siempre la verdad y obrar en forma recta y clara.

 

Desde un principio el concepto de honestidad se ligó al concepto de castidad. Tenía que ver con comportamientos ligados a la pureza del alma y de costumbres. Una vida honesta significaba una vida casta, de acuerdo con las buenas costumbres.Hoy aprende sobre el valor de la honestidad

 

 

Hoy, el concepto se ha ampliado y su comprensión es más rica. Por eso podríamos definir la honestidad diciendo que es un valor por la cual una persona -o un grupo social actúa con un comportamiento moral propio de alguien digno y honrado. En virtud de esto: un niño honesto es alguien que no dice mentiras, que es honrado y que él mismo hace sus tareas por sí mismo.

 

 

La honestidad es una virtud social. Es decir, que ayuda a la convivencia, como lo es por ejemplo, la comprensión, la tolerancia o el respeto. Sin ellas, la vida social estaría al arbitrio de la ley de la jungla.

 

 

Hoy aprende sobre el valor de la honestidad

 

PARA SER HONESTO:

– Desde todos los ámbitos -la escuela, el club, la familia- precisamos destacar el valor de la honestidad. Resulta necesario, además resaltar los ejemplos positivos. Los hay, y muchos. Un ejemplo está representado por el niño que recibe dinero de más en un cambio, se percata y se lo devuelve al cajero.

 

– Conozcámonos a nosotros mismos. Exploremos en nuestro interior cuáles son las razones que nos mueven para hacer las cosas.

 

– Expresemos sin temor lo que sentimos o pensamos, pero siempre con respeto.

– No perdamos nunca de vista la verdad.

 

Cumplamos nuestras promesas.

 

Luchemos por lo que queremos jugando limpio. Cuando hagamos un examen demos lo mejor de nosotros, no, nos engañemos.

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