El trabajo y el orden predominan dentro de su hogar, donde viven como una familia. Se calcula que existen alrededor de unas 10 mil especies en todo el mundo. Viven en colonias que normalmente se clasifican en Reinas, Machos y Obreras.
Seguro habrás leído la conocida fábula de “La hormiga y la cigarra”, en la cual se caracteriza a la hormiga como un insecto laborioso y trabajador, contrario a la chicharra.
Las hormigas poseen una fama bien ganada, porque si bien existen más de un millón de especies de insectos, tan sólo unos pocos grupos, como ellas, pueden denominarse “insectos sociales” .
Se les llama así porque están organizados de tal forma que hay jerarquías dentro de sus comunidades. Cada insecto realiza una labor específica.
Así encontramos, dentro de su comunidad, las hormigas Obreras y los Soldados; ambas están bajo la dirección de la Reina. Por otra parte, los Machos como principal tarea la fecundación de futuras reinas.
Si las has visto, te habrás dado cuenta de que estas excavan en el suelo o debajo de las piedras para constituir su hogar u hormiguero.
Allí, en el subsuelo, tienen diferentes habitaciones o cámaras, cada espacio está destinado a una actividad. Por ejemplo, existe un “dormitorio” para la reina, otro para las larvas y también un “huequito” para almacenar los alimentos.
Parece una verdadera familia, porque una colonia se conforma a partir de una hormiga (la Reina) que, fecundada por los Machos, se encarga de procrear y fundar la comunidad.
El resto de integrantes del grupo se desempeñan como trabajadoras o guardianes protectores. El primer grupo está conformado por hembras estériles cuyo labor consiste en construir el hormiguero y buscar el alimento para todos los integrantes. Mientras que las segundas resguardan y defienden la morada de insectos invasores.