Desde niños adquirimos esta responsabilidad que debemos conservar para toda la vida. Resulta fundamental para tener buena presencia y estar sanos. Sigamos algunos consejos que nos harán lucir estupendamente.
Qué importante es verse limpio, bien peinado, lucir la camisa planchada, las uñas impecables y los zapatos bien lustrados. Qué buena impresión podemos causar a las personas cercanas y con quienes nos comunicamos a diario… Sin duda la pulcritud es fundamental para nuestra salud y para vivir mejor.
A medida que vamos creciendo adquirimos responsabilidades; estudiar, por ejemplo, es una de las principales. Pero además tenemos otros compromisos con nosotros mismos: la higiene es uno de esos que sólo depende de nuestra actitud.
Para ir a la escuela no sólo debemos bañarnos a diario, el uniforme también es parte de la imagen que proyectamos a los demás.
Desde cepillarnos los dientes después de cada comida, hasta peinar el cabello todos los días, resulta tan importante como utilizar una camisa limpia o lucir un morral sin manchas.
– Es desagradable el mal aliento, por ello no olvides la la higiene bucal.
– Si tu piel o ropa se mancha con algún líquido (tinta, grasa, pintura, polvo), procura lavarte. Si es necesario, cámbiate de ropa.
– Cuida que tus prendas no tengan arrugas, evita las manchas de comida, polvo, pelusa y falta de botones. Revisa los bolsillos de tu ropa antes de su lavado.
