Los precios del petróleo siguen bajando. La manipulación de las grandes empresas trasnacionales productoras y comercializadoras de hidrocarburos, unidos con los grandes países consumidores, han logrado bajar el precio del petróleo a los niveles actuales. Esto en contraposición del papel que venía jugando la Opep. Esta organización, en los últimos tiempos, ha defendido más el aseguramiento de los mercados que el precio del petróleo.
Ante esta situación, Venezuela, junto con otros países miembros, ha planteado estrategias para estabilizar un precio justo del petróleo. Bien a través de bandas de precios o a través de fórmulas alternativas que conlleven la estabilidad del precio cerca de los $ 60 por barril. Estos planteamientos no han sido aceptados por la Opep.
No hay indicios, ni señales para que esta situación cambie. Entonces, ¿qué pasará con Venezuela y sus abundantes reservas energéticas, y cuál será su contribución para el bienestar del pueblo? La respuesta tiene que ser la responsabilidad del Gobierno y del pueblo en asumir la baja del petróleo para ajustar los drenajes que tenemos en nuestra economía paternalista.
Se debe sincerar el precio de los combustibles, por lo menos hasta cubrir sus costos de producción. Esto representaría cerca de los 12.000 millones de dólares anuales. Ajuste del IVA a un 14%. Llevar a cabo una campaña de una mejor recaudación de los impuestos nacionales, estatales y municipales. Rendición de cuentas de las inversiones y gastos de los entes centrales, estadales y municipales. Se deben mantener y fortalecer las misiones sociales en beneficio del pueblo necesitado.