Opinión

La conjura, reflexiones por José Vicente Rangel

José Vicente Rangel / PERIODISTA  

El de Chile, cuando la administración norteamericana de Richard Nixon se trazó como objetivo, en alianza con la derecha y la democracia cristiana de ese país, el derrocamiento del presidente constitucional Salvador Allende. El formato fue igual al que ahora se aplica a Venezuela. La distorsión deliberada de la realidad; la existencia de un gobierno “comunista”, cercenador de la libertad se expresión, represivo, que obligó a preservar la democracia en peligro mediante la subversión cotidiana que condujo al cruento golpe de Pinochet y a una dictadura de 18 años.     2) Hay otros ejemplos en el mundo con características similares y con las variantes que imponen los nuevos tiempos. La acción bélica ordenada por Bush contra Irak, montada sobre la infamia de que el gobierno de esa nación disponía de armas de destrucción masiva. El resultado fue la destrucción física del país y la muerte de miles y miles de seres humanos. Lo mismo pasó con Libia y con Siria. Todo ello oculto en los pliegues de un mensaje engañoso de que todo cuanto hacen las potencias occidentales está destinado a preservar la democracia. Los medios cumplieron a cabalidad, en cada uno de estos casos, el papel de difusores de la mentira, de la  adulteración de la realidad y, por supuesto, del engaño de la opinión pública.      3) La historia se repite con Venezuela, pero con más agresividad y salvajismo. El cerco de mentiras; el falseamiento de los hechos. La acusación a un gobierno legítimo de violentar el orden democrático y afectar los derechos humanos por el hecho de responder, en el marco de la ley, los intentos para derrocarlo. Negando las grandes conquistas sociales del pueblo venezolano durante la revolución bolivariana; ignorando la guerra económica instaurada contra el país por la oligarquía y poderosos grupos económicos. Utilizando con descaro a los medios de comunicación nacionales y extranjeros. Y como suele suceder en estas circunstancias, organizando una alianza internacional de mandatarios y exmandatarios convertidos en voceros de las vilezas que promueve una oposición que se refugia, dadas sus carencias orgánicas e incapacidad para convertirse en opción democrática, en un escenario controlado y dirigido por Washington.      4) La conjura está montada con infinitos recursos. Y está en marcha. La tarea en Estados Unidos no depende de quien esté en la Casa Blanca, porque como lo demuestran los acontecimientos da igual que esté un presidente demócrata, tipo Obama, o un republicano como Trump. El trabajo sucio ha sido planificado y lo ejecuta una burocracia con suficiente experiencia en meter la mano en el albañal de la política. Concertada con una oposición sin sentido de patria, que solo espera que desembarque el primer infante de marina para ofrecérsele. Ahora bien, están equivocados los que piensan que nada extraño pasará, y también los que imaginan que derrocar el gobierno constitucional, democrático, bolivariano y chavista es algo relativamente sencillo. Amanecerá y veremos

                                               Así paga el diablo

   EL cargo de coordinador general de la MUD se ha convertido en una auténtica silla eléctrica. Lo ocupó Ramón Guillermo Aveledo, un político culto  y de buenos modales que, de pronto, fue defenestrado sin muchas explicaciones.  Él tan poco las dio porque seguramente no las tenía. Luego vino la gestión de Jesús Torrealba —conocido popularmente como Chúo—, sin los atributos de su antecesor, pero indudablemente con sentido del trabajo en los sectores populares y un leguaje que llegaba más allá de la MUD. A él se le atribuyó, en parte, el éxito de la oposición en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015.  Pero, inexplicablemente, porque las fallas y errores de la política de la MUD no se pueden atribuir en particular al coordinador, comenzó una campaña interna en su contra que trascendió. Uno de los jefes de esa campaña —Capriles Radonsky— la dirigió hasta obtener la cabeza de Chúo, quien ni siquiera figuró en la nueva dirección de la MUD. Cosas veredes…

  Claves secretas

• Sectores de la oposición que mantienen una agresiva política en contra de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, de descalificación de sus mandos y de severos cuestionamientos al funcionamiento de la institución, decidieron cambiar de estrategia. Quizá por aquello de que el poder está en la punta del fusil…

•Ahora empiezan a bajar el tono de la crítica. O, simplemente, a callar. En sus laboratorios han optado por planificar una astuta política consistente en penetrar a la institución. En contactar, directa o indirectamente, con sus miembros, con el entorno familiar, y a utilizar con más empeño el acceso a través de oficiales retirados. Captar personal militar, utilizando material sobre la situación económica y la inseguridad, es tarea impuesta con prioridad…

•Entre los diversos planes de desestabilización social, económica y política de este año se contemplan ataques y protestas a instituciones del Estado, embajadas y representación de organismos internacionales; cierre o tranca de avenidas; ataques a cableados eléctricos, plantas y generadores; bloqueos de calles y urbanizaciones; saqueos y caos en la distribución de alimentos; represalias a los sectores productivos, públicos o privados, que no han parado la producción. También figura con absoluta prioridad una campaña de acoso psicológico a los militares activos…

•Esta campaña es denominada “Plan Árbol Verde” y contempla llamadas telefónicas locales y celulares a familiares fomentando el odio y exigiendo actuar contra el gobierno; grafitis y panfletos para ser colocados o lanzados en instalaciones militares. Esta actividad está conectada a reuniones con grupos de oficiales para explicar que las acciones que se produzcan no tienen como finalidad agredir a la Fanb, señalando la urgencia de combinar esfuerzos. Lo que en la práctica significa homologar la política chavista de la “unión cívico militar”…

•En un evento realizado en Madrid y organizado por el partido de gobierno, el derechista PP de Mariano Rajoy, estuvieron presentes dos expresidentes españoles, Felipe González y José María Aznar. Ambos criticaron a Venezuela, denunciaron que el país estaba gobernado por una dictadura que violaba los derechos humanos. Los españoles, que tienen buena memoria, recuerdan que Aznar fue un mandatario represivo que aprobó con Bush la criminal invasión a Irak; mientras que González creó un organismo policial especial para combatir a ETA, a base de torturas. Entre las prácticas empleadas figuró el asesinato de detenidos cuyos cuerpos eran enterrados cubiertos con cal viva. Esta atroz experiencia fue recordada, recientemente, por estudiantes que le impidieron dictar una charla sobre derechos humanos y lo corrieron del recinto universitario…

•El colmo: resulta que Tareck El Aissami, según dirigentes de la oposición, tiene que probar que las acusaciones de narcotraficante del Departamento del Tesoro de los EE UU son falsas. Cuando en derecho la carga de la prueba corresponde al acusador, sea el Estado o un privado. Cuando se pretende lo contrario es porque no existen o son falsas.-

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