El contrabando de extracción continua adelante. Los alimentos subsidiados por el Estado, así como las medicinas, están siendo llevadas a Colombia para venderlas en pesos o dólares americanos, tanto a venezolanos como los propios colombianos.
Las Farmacias en Venezuela se prestan a semejante locura. Reciben los medicamentos de los diferentes laboratorios y los venden en Maicao o Cúcuta, a precios del comercio colombiano.¿Que tal?
De que sirve que los precios del petróleo suban y tengamos mas dólares producto de las exportaciones petroleras, si los mismos se trasiegan por el contrabando y la guerra económica que impera en este país. El Gobierno debe ponerse los pantalones y combatir a las mafias que tienen postrada a Venezuela. Estamos en manos de unos pocos que tienen de rodilla a millones de venezolanos, que padecen por carecer de alimentos y medicinas. El Gobierno con los Clap hace una esfuerzo, pero hasta estos alimentos están siendo contrabandeados a Colombia. ¿Qué pasa que no hay mano dura contra ese delito de lesa humanidad?
Las importaciones de productos alimenticios y medicinas y materias primas se han incrementado en los últimos tiempos. Sin duda. Ahora bien, los productos que aparecen son a altísimos precios. El común denominador de los venezolanos no puede tener acceso a esos productos. Para el caso de las medicinas es peor. No se encuentran, no existen. Cómo van a existir si hay unas componendas entre las farmacias, algunos «clientes» y asociados para contrabandearlas para Colombia, donde la ganancia es mayor.
No habrá divisas generadas por el petróleo que satisfaga las necesidades internas de alimentos, medicinas y materias primas, si las mismas, en buena parte, se van a Colombia. El Gobierno debe poner un coto al desangre de nuestro país. El precio del petróleo, se ubica cercano a los $ 50 por barril. Este ingreso es insuficiente para cubrir los gastos y las inversiones que debe hacer el Estado. El funcionamiento de Pdvsa debe demandar cerca del 20% de esos ingresos brutos. Lo demás estará repartido entre las importaciones y el funcionamiento de las grandes Misiones Sociales.
El resto del presupuesto, conformado por los impuestos sobre la renta de las personas naturales y jurídicas, muy eficiente por cierto, cubrirían los otros de gastos de funcionamiento del Estado. El drama de los bachaqueros, con modalidades más sofisticadas en el empleo del delito para saquear a Venezuela, son infinitas. Cuánta gente se ha hecho rica de la noche a la mañana. Es la explotación del hombre por el hombre. Sin piedad alguna.
El Estado debe hacer algo para erradicar este flagelo de nuestra sociedad. En reciente visita a Venezuela, el representante de Nigeria, miembro de la Opep, manifestaba » los países de la Opep y no Opep, deben revisar y optimizar los costos de producción de hidrocarburos para poder competir con los hidrocarburos a partir de los esquitos». Es una verdad tan seria, que sin duda la competencia entre la explotación de los hidrocarburos tradicionales y el de los esquitos, tienen que ver con el precio de cada uno en los mercados.
El cierre de la mayoría de los campos explotados de » esquitos» está asociado a que sus costos de explotación son muy altos, las inversiones son multimillonarias y muy intensas. Demandan tecnologías muy costosas y personal muy especializado. El precio raya para los miembros de la Opep, serán los $ 60 por barril. A partir de ese precio, los explotadores del esquito, las grandes corporaciones mundiales explotadoras de petróleo, entrarían en el juego de la producción, aumentaría la oferta y harían caer los precios a los niveles del 2014.
Esta amenaza es real. Por esta razón los precios serán muy estables, en los próximos tiempos, siempre alrededor, cuando máximo de $ 60 por barril, el West Texas. Para Venezuela un precio cercano a los $ 50 por barril, debería ser bueno, pero no suficiente para la demanda de divisas existentes.