La semana pasada lo dije, guardaba esperanza de que no se diera, pero el domingo 30 de julio a las 11.50 pm Tibisay Lucena lo hizo oficial: la Constituyente se materializaba gracias al fraude más insolente y vulgar del que se tenga conocimiento en la historia de Venezuela.
Se quitaron las caretas y le dieron rienda al hampa electoral, es decir, la señora Lucena cumplió a cabalidad lo que se le encomendó. Hoy seguramente usted siente que la MUD no lo hizo bien, que las estrategias no lograron frenar la Constituyente, pero déjeme decirle que se hizo todo lo humanamente posible y usted hizo todo lo que más pudo; por eso hay que seguir remando este barco con más fuerza porque, aunque ahorita no lo vea, ni lo sienta, cada vez estamos más cerca de alcanzar la libertad, créame que sí.
Nadie dijo que sería fácil salir de una dictadura disfrazada y que hoy ante el mundo ya está desnuda, imagínense por un instante el rostro de los integrantes del comando Zamora, incluyendo la del triste célebre comandante Gato, Jesse Chacón, cuando la rectora del fraude les reportaba cada 60 minutos cómo iba el proceso, esperaban unos números y los que recibían eran otros, muy pírricos, por cierto.
No les daban las matemáticas ni la logística para ser las primeras horas de la mañana, al mediodía entraron en crisis pues estimaban tener un 20% y no llevaban ni el 10% según mis fuentes y el análisis del histórico comportamiento electoral venezolano. A partir de allí vimos las ruedas de prensa del Dr. Cinismo, después la del seguramente presidente de ANC fraudulenta, seguidamente la de Padrino con los verdes, y por último vimos el concierto para 100 personas que montaron en la Plaza Bolívar en Caracas, aquello daba pena ajena.