¡No se escondan que ya nos descubrieron! Ya todo el mundo sabe que perdimos la vergüenza, y por lo tanto somos unos verdaderos sinvergüenzas. Desde España —no vamos a tener nunca cómo pagarles— nuestros medios de comunicación se han portado del carajo, dejan de informar acerca de su país para informar acerca de Venezuela, y esa vaina se agradece.
También el compañero Rajoy lo está haciendo del carajo, eso de darle la nacionalidad al compañero Leopoldo López Gil, y llevarlo todos los días a los canales de televisión para que despotrique del Gobierno chavista, eso es digno de una orden del Rey en su primera clase, y se la daremos cuando salgamos del régimen. También el compañero Miguel Henrique Otero recibió de Rajoy su carta de residencia, para que la verdad que dice en Venezuela, la repita en España, porque la España cuando quiere es que quiere de verdad.
Desde allá hemos tenido visitantes ilustres, desde el compañero Felipe —Papeles de Panamá— González, hasta este hombre que nos enviaron ahora que todo el mundo sabe que es un franquista de siete suelas. Este Albert Rivera del Arauca vibrador que vino a darnos lecciones de democracia, y en verdad todos sabemos que comenzó como nudista y tuvo que vestirse, porque desnudo no llegaba a ninguna parte. En venganza nosotros deberíamos enviar a España a Ismael —Talanquera— García, para que sepan cómo se bate el oro negro. En verdad que en la Asamblea Nacional, Espoleta Allup se superó así mismo, después que puso a Nacho a dar un discurso memorable allí, ahora con este Rivera superó su propio récord de propuestas inteligentes.
El domingo 26 de junio se celebran las elecciones en España, y es tanta la confusión con la cantidad de informaciones acerca de Venezuela, que muchos piensan que Maduro está participando en las elecciones. No se habla de más nada. Que si el dictador financió a Podemos, que si van a convertir a España en una Venezuela, que Maduro nos quiere gobernar, en fin, que España ha dado tanto por nosotros, que solo esperamos que vuelvan la Pinta, la Niña y la Santa María para hacerles un homenaje. Y El País, ABC, El Mundo, cuenten también con una invitación para que nos digan cómo se hace periodismo, porque la clase que han venido dando es tan fuerte que no la vamos a olvidar nunca. Qué manera de querernos, qué manera.
