La confrontación de los poderes públicos hace mucho daño a la vida institucional de Venezuela. Ha quedado zanjado el impasse entre el Poder Judicial y el Poder Moral. Se rectifican las decisiones del TSJ. Se tratarán de convocar acuerdos en las mesas de diálogo, porque sin él no hay soluciones a los diferentes problema que aquejan a Venezuela. No se trata solo establecer las elecciones generales como solución de fondo. Se trata de plantear las soluciones para los diferentes tipos de problemas que aquejan a nuestro país.En lo social, en lo económico y en lo politico. El diálogo como el mecanismo para buscar soluciones al problema de los alimentos, medicinas, reactivación del aparato productivo venezolano. El pueblo reclama a los políticos su poco interés en la solución de los problemas diarios. La discusión se lleva solo al plano político. Como accesar el gobierno. Qué está detrás de todo ese interés? Aparte del poder en sí, lo que está es el apoderamiento de nuestras riquezas naturales, como el petróleo. Solo imaginemos un cambio de gobierno por uno de derecha. Venezuela no seguiría en la Opep, Pdvsa entraría a producir más hidrocarburos, con ello, crecería la oferta mundial, los precios se desplomarían a niveles de 1997, se multiplicarían las privatizaciones entre ellas Pdvsa, Cantv, Sidor y empresas básicas de Guayana, etc. Las tarifas de los servicios públicos se ajustarían, tal cual está sucediendo en Argentina en estos momentos, con incremento considerable de la pobreza en la población, aumento desmedido del desempleo. Si bien es cierto que hay que proteger y privilegiar al pueblo, no es menos cierto que las fuerzas productivas en Venezuela han sido golpeadas por falta de estímulos y confianza. El Gobierno debe promover la producción y la productividad de los sectores productivos privados y del público. Venezuela no puede seguir con la situación actual. El deterioro de nuestro país es profundo. Destruir al país por el poder no es posible. No somos Siria, Afganistán o Irak, somos latinoamericanos, con creencias religiosas diferentes, razas y costumbres. Una invasión a nuestra querida Venezuela sería una confrontación entre Estados Unidos y sus aliados en contra del pueblo venezolano, Rusia y China, que bastantes intereses tienen en nuestra patria. De ello, todos sin excepción, seríamos perjudicados. Debemos preservar nuestra independencia, soberanía y respeto. Finalmente, el diálogo nos favorece a todos. Es el mecanismo de solución. La idea es que nadie saque provecho de él. Es el país quien debe ser el beneficiario de la gestión del diálogo. Seamos grandes. La violencia no engendrará soluciones, ni cambios de gobierno. Es el diálogo o la confrontación. Lo sensato es el diálogo.
El diálogo, no la confrontación
