A ti madre venezolana, guerrera, fuerte y perseverante, valiente contra corriente, ejemplo de sacrificio, que se da por completo para llevar el sustento a su familia.
Madre, que con palabras de amor infinito orientas, cuidas y guías nuestros hogares, alimentando sus esperanzas, acompañando en su transitar, siendo guía y luz en su futuro por conquistar.
Madre, amiga, heroína, sostén de nuestro amado país, que unes ante las diferencias, tu que levantas a tus hijos inculcando valores, demostrando que el trabajo y el estudio son la vía para conquistar el éxito, que el esfuerzo y la fe en si mismo es la clave para el feliz y satisfactorio desarrollo personal. Madre, que traes al mundo dos y tres hijos, pero eres la madre de miles, de los amigos de tus hijos, de tus sobrinos y ahijados. Maestras y Profesoras que sin duda se convierten en madre de cientos. Cuando crecemos vamos adquiriendo madres que nunca olvidan, se adhieren en una parte de nuestros corazones, cada una aporta algo para formar mujeres y hombres de bien. Cada madre adoptada nos deja algo que siempre recordamos, son miles las madres que hoy poseemos, no solo madres si no también a aquellas que apodamos tías.
“Madre solo hay una, que merece la fortuna de toda la humanidad”, exclama nuestra celebre gaita. Tu madre venezolana, que inculcas amor por nuestra patria, que haces las mejores hallacas, que aguantas colas y atropellos para llevar la arepa a tu hogar. A ti madre aguerrida que eres protagonista del cambio, que deseas un mejor porvenir para tus hijos, que trabajas por construir una Venezuela de tolerancia y unión, donde se respete la vida del ciudadano y podamos esparcirnos en paz, donde la calidad de vida de nuestras familias no se condicione a la voluntad de un gobierno.
Tú Madre heroica que traes al mundo a los hijos que son la esperanza del progreso de esta hermosa tierra llamada Venezuela. A ti Venezuela, madre tierra que nos vio nacer, madre de millones de hombres y mujeres trabajadores que se superan y crecen ante las adversidades, ansiando el bienestar para su familia, para su país, para la nación del desierto, selva, nieve y volcán, que parió libertadores, constructores de futuro, visionarios del mañana. Nuestras madres como líderes insustituibles en cada hogar, hoy se constituyen en la verdadera fuerza y el motor que enrumbara a nuestra amada Venezuela por el camino democrático, de progreso y bienestar. Madres venezolanas que con su carácter y tesón, nos inspiran a decir que aquí nadie se rinde.
Es por todo ello que en este día tan especial y por ser tan admirables, decimos “Gracias Dios por contar con las Madres de Venezuela”