Rodrigo Diamanti, fundador y presidente de la organización no gubernamental Un Mundo Sin Mordaza, retornó este sábado 19 de septiembre a Venezuela, tras haber permanecido 11 años en el exterior a raíz de su detención por parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en 2014.
Retención en Maiquetía y retorno al país
El activista relató que, antes de emprender su viaje, solicitó acogerse a la Ley de Amnistía. Aunque su petición no fue aprobada por las autoridades, tomó la decisión de regresar a territorio venezolano y asumir los riesgos implicados.
A su arribo al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, Diamanti fue retenido durante un lapso aproximado de una hora. Posteriormente, de acuerdo con su testimonio, los funcionarios permitieron su ingreso formal al país, donde permanecerá un tiempo para continuar con la labor de su organización.
Presión por los derechos humanos y la libertad
Al describir sus primeras impresiones tras más de una década fuera, el defensor de derechos humanos afirmó que encontró una Caracas «bastante destruida y deteriorada». Sostuvo que este periodo ha representado una de las etapas más difíciles en la historia contemporánea de la nación.
«Aquí estoy porque creo que tenemos que seguir presionando para que tengamos una fecha electoral pronto, para que tengamos libertad de expresión, para que liberen a todos los presos políticos», expresó.
