El complejo José Gervasio Artigas fue habilitado como refugio para afectados por los recientes sismos en Caracas. Allí ofrecen asistencia médica, comedor y espacios de descanso.
Más de 200 familias fueron recibidas en el Campamento Transitorio instalado en el Complejo Educativo José Gervasio Artigas, en Propatria, parroquia Sucre de Caracas, para atender a quienes perdieron sus hogares tras los recientes sismos.
La iniciativa reúne al Ministerio de Economía y Finanzas, a través del Banco del Tesoro, junto con los ministerios de Comercio, Educación, Obras Públicas y organismos de seguridad, con el objetivo de dar cobijo y apoyo básico a los afectados.
Un refugio temporal en un complejo educativo de Propatria
El espacio fue acondicionado para ofrecer una estadía digna a las familias que llegaron desde zonas golpeadas por el sismo. Según la institución, la prioridad es cubrir sus necesidades básicas mientras se les brinda respaldo en medio de la emergencia.
El presidente del Banco del Tesoro, Jimmy Berríos Ojeda, recibió al contingente junto con otras autoridades del Estado, en una jornada descrita como una mano amiga para sobrellevar el momento.
Asistencia médica, comedor y aulas adaptadas
Coromoto Becerra, gerente de Responsabilidad Social de la institución, señaló que las instalaciones del complejo fueron acondicionadas como un hogar temporal para las personas afectadas.
«Estamos desplegados en Caracas para ayudar y mitigar el dolor que sabemos vive el pueblo venezolano. Aquí contamos con asistencia médica, comedor y áreas de esparcimiento. Además, se han adaptado las aulas de este complejo educativo con camas y espacios cómodos, con la idea de darle abrigo a los afectados», indicó.
La vocería institucional también afirmó que el despliegue busca conocer y cuantificar con precisión a quiénes perdieron sus viviendas, para ubicarlos en lugares seguros y con atención inmediata. El banco informó sobre su labor en su sitio web: Banco del Tesoro.
La gerente resumió el esfuerzo bajo el lema: «Muchas manos: Un hogar. Porque un lugar seguro se construye entre todos».