Claves

  • El doblete sísmico del 24 de junio tuvo magnitudes de 7.2 y 7.5.
  • Las cifras oficiales hablan de 3.685 muertos y 16.740 heridos.
  • Los especialistas piden recuperar el monitoreo y llevar la prevención a las aulas.

Caracas. El doblete sísmico del 24 de junio, de magnitudes 7.2 y 7.5, dejó 3.685 muertos y 16.740 heridos, según cifras oficiales, y reabrió el debate sobre la preparación de Venezuela ante terremotos.

Geólogos piden educación sísmica tras el doblete

Geólogos consultados por Crónica Uno afirmaron que la vieja idea de una supuesta inmunidad sísmica quedó desmontada por la magnitud de la tragedia y por la vulnerabilidad de las ciudades afectadas, especialmente en parte de la ciudad y el litoral de La Guaira.

Un mito que la geología no sostiene

Feliciano De Santis, presidente de la Sociedad Venezolana de Geologos, sostuvo que la ubicación del país desmiente la creencia de que Venezuela está a salvo de los grandes sismos. Explicó que 80% de la población vive y trabaja sobre el límite dinámico entre las placas tectónicas del Caribe y la Sudamericana.

Geólogos piden educación sísmica tras el doblete

La ingeniera geóloga Luiraima Salazar añadió que esa interacción deforma la corteza terrestre a lo largo del norte y el occidente del país. También recordó que el riesgo se agrava por la red de fallas geológicas que recorre Venezuela: Boconó, Oca-Ancón, San Sebastián, El Pilar, La Victoria y el Ávila, además de la compleja zona de Perijá.

Según registros oficiales de Funvisis desde 1530 hasta 2004, se reportaron más de 130 eventos sísmicos de gran magnitud e impacto social. Entre ellos figuran el terremoto de 1812, el Gran Terremoto de Los Andes de 1894, el sismo de Caracas de 1967 y el de Cariaco en 1997.

La prevención que faltó y el reto que viene

Geólogos piden educación sísmica tras el doblete

Salazar advirtió que el problema no es el movimiento de la tierra, sino la vulnerabilidad de las ciudades. Señaló que muchas autopistas, hospitales, escuelas y urbanismos están construidos sobre suelos blandos, rellenos de laderas inestables y áreas sin control riguroso.

De Santis destacó además que el doblete sísmico liberó una energía más fuerte que la del terremoto de 1967 y que la distancia del epicentro amplificó la señal en zonas con grandes espesores de sedimentos. Dijo que eso provocó una degradación masiva en el cordón litoral de Vargas, con licuación de suelo y colapsos de edificios.

Ambos especialistas coincidieron en que la reconstrucción debe incluir políticas públicas, rescate de la institucionalidad técnica y programas de prevención sísmica. De Santis planteó que Venezuela necesita redes acelerográficas, sismográficas y GPS, además de una cultura de simulacros y educación desde la primaria hasta la universidad.

El geólogo también alertó que las pérdidas económicas podrían ubicarse entre 60.000 y 80.000 millones de dólares, en una economía que ya estaba en crisis. Para los expertos, la lección principal es que la prevención no empieza cuando tiembla la tierra, sino mucho antes.