El Banco Interamericano de Desarollo (BID) aprobó un fondo especial para respaldar las labores de socorro en Venezuela tras los sismos del pasado 24 de junio. La asistencia se orientará a atender a las comunidades afectadas y a evaluar los daños para una futura reconstrucción.

Asistencia inmediata y diagnóstico de daños

Los recursos económicos se dividirán en dos áreas prioritarias. Un primer bloque de financiamiento sostendrá la asistencia humanitaria inmediata en las comunidades afectadas, mientras que el monto restante financiará el diagnóstico técnico de los daños materiales para planificar la reconstrucción de la infraestructura.

La distribución de estos recursos en el terreno ocurrirá en alianza con Cáritas Venezuela y otras agencias globales debido a su experiencia logística en crisis humanitarias. Esta asistencia técnica posee un carácter no reembolsable.

De dónde sale el dinero y qué cambió antes de los sismos

La recaudación del dinero proviene de diversas fuentes internas de la organización multilateral. El banco aporta de forma directa 350.000 dólares, los países miembros sumarán contribuciones de hasta 400.000 dólares y el personal de la entidad recaudó fondos adicionales mediante una campaña de solidaridad.

Horas antes de los terremotos, el organismo financiero restableció las relaciones formales con las autoridades venezolanas tras un congelamiento institucional que inició en 2019. El reconocimiento del nuevo gobernador ante la entidad facilita la llegada de este auxilio y abre la vía para futuros créditos de recuperación.