El candidato conservador Santiago Peña se impuso rotundamente en las elecciones presidenciales de Paraguay el pasado domingo, consolidando el dominio del Partido Colorado en el poder y frenando el avance de la izquierda en Latinoamérica. Con un 94,74% de las mesas procesadas y una participación del 63,11%, Peña sumó 1.255.104 votos, mientras que su rival, el liberal Efraín Alegre, alcanzó 785.338 votos.

Este triunfo significa una afirmación política para Peña, que a sus 44 años alcanza por primera vez la Presidencia de Paraguay y consolida el poder conservador en el país. Además, el Partido Colorado aseguró la mayoría en el Senado y en las gobernaciones de 15 de los 17 departamentos del país.

La coalición de diversos partidos de oposición liderada por Alegre no pudo alcanzar la Presidencia en su tercer intento, lo que significa una derrota política para la izquierda en Paraguay y una victoria importante para el Partido Colorado.

Este resultado es significativo en un contexto político latinoamericano en el que la izquierda ha estado ganando terreno en varios países. El triunfo de Peña representa un freno a este avance y una consolidación del poder conservador en la región.