La imagen muestra una sierra en forma de disco clavada sobre un sangrante estrecho de Kerch –que conecta el mar Negro con el de Azov- donde la captura de tres buques ucranianos por parte de las fuerzas rusas el domingo profundizó la tensa relación entre ambos países.
El plan del gobierno ucraniano era ubicar un cartel con esta campaña de repudio a Rusia frente a la sede donde los líderes de las potencias globales se reunirán para celebrar la cumbre del G20, que se desarrollará este viernes y sábado en Buenos Aires.
La idea, sin embargo, quedó frustrada porque la compañía contratada para publicar el cartel se negó a colocarlo, dijo Emine Dzhaparova, primera viceministra de Política de Información de Ucrania, en una conferencia de prensa este jueves en la capital argentina.
Pese a que Ucrania no integra el G20, el conflicto con Rusia ocupa un lugar preponderante en la agenda del evento.
El objetivo prioritario, dijo Dzhaparova, es la liberación de una veintena de soldados «ilegalmente detenidos».
«Esperamos que en la cumbre, las reuniones de los líderes, como el presidente de Estados Unidos (Donald Trump) que se va a reunir con el presidente (Vladimir) Putin (…) tengan como resultado algo que tenga que ver con la liberación de los marineros ucranianos detenidos», manifestó.
El encuentro había sido puesto en duda por el propio Trump al decir que «no le gustaba esa agresión», en referencia al incidente que marca el peor momento de la relación entre Ucrania y Rusia desde 2014, cuando Moscú se anexionó el entonces territorio ucraniano de la península de Crimea.
Finalmente, la reunión del mandatario estadounidense con Putin en Buenos Aires fue confirmada por el Kremlin para el sábado al mediodía.
Además de la liberación de los soldados, Dzhaparova abogó por la presencia de la OTAN en el Mar Negro, en consonancia con los dichos del presidente ucraniano, Petro Poroshenko.
Este jueves el mandatario pidió a los países miembros de ese bloque de defensa, en especial a Alemania, que apoyen a su país mediante el despliegue de buques en esa zona y en el mar de Azov que, según afirma, Putin quiere ocupar.
«Lamentablemente, la Federación Rusa como estado policial comprende solamente el idioma del poder. Y para que Rusia se abstenga del uso de la fuerza, la presencia de buques de la OTAN podría ser la forma más inteligente de hacerlo», dijo la funcionaria ucraniana.
Agregó además que «La Federación Rusa tiene ambiciones imperialistas enormes (…) Putin quiere renovar la Unión Soviética». «Si no logramos encontrar la respuesta correcta para detener a Rusia hoy, eso no va a parar».
Desde el miércoles, rige por 20 días en diez regiones fronterizas y costeras de Ucrania la ley marcial.