En las jornadas de salvamento desplegadas en Venezuela tras el doble terremoto, Tsunami, un border collie de búsqueda y rescate, se ha convertido en uno de los nombres más reconocidos por su trabajo en zonas colapsadas.
Un hallazgo decisivo en San Bernardino
Desde el miércoles 24 de junio, Tsunami ha participado en la localización de personas atrapadas bajo estructuras derrumbadas. Uno de sus aportes más importantes ocurrió en San Bernardino, Caracas, donde señaló con precisión un cuadrante en un edificio residencial de ocho plantas que se había desplomado.
Ese señalamiento permitió que los equipos de emergencia concentraran las maniobras en el punto exacto y lograran extraer con vida a un ciudadano de 60 años, quien había permanecido seis horas bajo los escombros.
Del abandono al entrenamiento de rescate
La historia del can también está marcada por la superación. Antes de integrarse a las labores de búsqueda, fue un animal en situación de calle que sufrió maltrato en Caracas.
Su rescate y recuperación estuvieron a cargo de Jorge Beens, fundador de K-SAR ECID, organización con la que recibió entrenamiento técnico especializado. Esa preparación lo llevó incluso a participar en comisiones humanitarias internacionales durante los terremotos de Turquía en 2023.
Hasta la fecha, Tsunami acumula más de doce localizaciones exitosas de personas con vida durante la presente contingencia, una cifra que lo ha puesto al nivel simbólico de Orión, el rottweiler que salvó a 37 personas durante la tragedia de Vargas en 1999.
El legado canino que vuelve a hacerse visible
La actuación de Tsunami ha reavivado el recuerdo de los perros de rescate que marcaron momentos decisivos en el país. En medio de la emergencia, su trabajo vuelve a colocar a un animal entrenado para salvar vidas en el centro de la respuesta humanitaria.
