Siete bomberos españoles de la ONG Bomberos para el Mundo aterrizaron este jueves en Madrid tras concluir una misión humanitaria de cinco días en Venezuela, donde trabajaron en las zonas afectadas por los terremotos del 24 de junio.

Una misión corta en medio de la devastación

El equipo llegó a Venezuela en los primeros días después de la catástrofe con el objetivo de sumarse a las labores de búsqueda y rescate. Según explicaron a Europa Press, se trató de un contingente reducido pero altamente especializado, equipado con maquinaria específica para moverse con rapidez en estas operaciones.

Entre sus herramientas contaban con binomios caninos, es decir, guías con perros entrenados, y cámaras térmicas para detectar señales de vida bajo los escombros.

Tres noches entre escombros y calor extremo

Los rescatistas relataron que pasaron tres noches seguidas entre ruinas, en condiciones marcadas por las altas temperaturas diurnas, que afectaban especialmente a los perros y reducían su eficiencia en las búsquedas.

Al regresar a España, uno de los integrantes del equipo resumió el panorama con crudeza: “El país evidentemente se queda muy mal, se queda destrozado y allí hay mucho, mucho trabajo por hacer aún”.