Corea del Sur dejó de emitir este martes propaganda a través de los altavoces instalados en la frontera con Corea del Norte, como parte del compromiso que permitió a los dos países rivales evitar un enfrentamiento armado.
Tras 11 años en silencio, el gobierno de Seúl volvió a activar estos altavoces después de que dos soldados surcoreanos quedaran mutilados tras la explosión de dos minas antipersona en la frontera a principios de mes.
Seúl imputó la responsabilidad de este incidente a Pyongyang, que rechazó cualquier tipo de implicación en este incidente, y amenazó a Corea del Sur con ataques militares organizados.
Tras más de 40 horas de negociaciones en la localidad fronteriza de Panmunjom, donde se firmó el alto el fuego de la guerra de 1950-1953, las dos Coreas alcanzaron un acuerdo para poner fin a la crisis a primera hora de este martes.
