El presidente ruso Vladimir Putin acusó este lunes a Ankara de haber abatido la semana pasada un bombardero ruso en la frontera con Siria para proteger el tráfico de petróleo que realiza hacia Turquía el grupo yihadista Estado Islámico (EI) desde los territorios que controla.
«Tenemos todos los motivos para pensar que la decisión de derribar nuestro avión fue dictada por la voluntad de proteger estas vías de paso del petróleo hacia el territorio turco, precisamente hacia los puertos donde es cargado en buques cisterna», declaró Putin en una conferencia de prensa al margen de la COP21 que comenzó hoy en Le Bourget, al norte de París.
«Hemos recibido informaciones complementarias que desgraciadamente confirman que ese petróleo, producido en zonas controladas por el EI y otras organizaciones terroristas, es encaminado masivamente, de manera industrial, hacia Turquía», afirmó.
Moscú ya había acusado a Ankara la semana pasada, tras el derribo de un cazabombardero Su-24 por la aviación turca cerca de la frontera siria, de «proteger» a los yihadistas del EI y de cubrir el tránsito del petróleo que constituye una de las principales fuentes de financiamiento del grupo.