El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dijo el viernes que nunca apoyó las actividades de filtración de información de Julian Assange, en una señal del deseo de su Gobierno de poner fin al prolongado asilo del fundador de WikiLeaks en la embajada de la nación sudamericana en Londres.
Moreno confirmó un reporte del 15 de julio del diario Sunday Times que indicó que Ecuador y Reino Unido están en negociaciones para poner fin a la estadía de Assange en la embajada donde recibió asilo en 2012.
El mandatario ecuatoriano dijo que si Assange es expulsado de la embajada, el procedimiento tendría que llevarse a cabo correctamente y mediante un diálogo, aunque no expresó simpatía por la agenda política del activista nacido en Australia, quien filtró documentos confidenciales.
«Nunca estuve en favor de las actividades del señor Assange», dijo Moreno en un evento en Madrid. Assange se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, donde iba a enfrentar interrogatorios por acusaciones de delitos sexuales que él niega.
