Australia se prepara para el impacto del ciclón Ilsa, que ha alcanzado la categoría cuatro, la segunda más alta en la escala de intensidad de ciclones. La región noroeste del país, donde se encuentra el mayor centro de exportación de hierro del mundo, se ha activado una alerta para el ciclón, que se espera que toque tierra entre Port Hedland y la comunidad aborigen de Bidyadanga.
El ciclón, que actualmente tiene vientos sostenidos de 165 km/h y ráfagas de hasta 230 km/h, llevará consigo intensas lluvias durante su desplazamiento hacia el interior de Australia, donde se espera que pierda intensidad al final del viernes. Las autoridades están haciendo acopio de materiales de emergencia y alimentos ante el riesgo de que las poblaciones más impactadas por el ciclón queden aisladas.
Se han evacuado a trabajadores de estaciones de ganado y explotaciones mineras, así como a personas que se encontraban en un campamento de caravanas. La jefa ejecutiva de Bidyadanga ha indicado que, si mantienen el suministro eléctrico, podrán afrontar la situación aunque estén aislados.
El noroeste de Australia no es ajeno a los ciclones, aunque los tan poderosos como Ilsa no son comunes. En 2007, el ciclón George de categoría cinco golpeó precisamente Port Hedland. El ciclón Yasi, que alcanzó la misma categoría que George, arrasó el estado nororiental de Queensland en 2011, dejando un muerto y cuantiosos daños.
