La policía de Colombia se declaró el miércoles en estado de máxima alerta para evitar posibles ataques con vehículos cargados de explosivos del Clan del Golfo contra funcionarios gubernamentales y efectivos de las Fuerzas Armadas en las principales ciudades del país.
La amenaza del Clan del Golfo, la principal banda criminal de Colombia dedicada al narcotráfico y conformada por antiguos paramilitares de ultraderecha, se suma a una escalada de ataques selectivos contra policías por parte de pistoleros a sueldo, en la que han asesinado 11 uniformados en las últimas dos semanas en ciudades y pueblos del norte del país.
El director encargado de la Policía Nacional, general Ricardo Restrepo, dijo que el plan del Clan del Golfo para realizar ataques con carros bombas en Bogotá y Medellín se puso al descubierto con el testimonio de un integrante de esa organización capturado recientemente.
«Yo no puedo decirle a los colombianos que estemos tranquilos en que no va a haber un carro bomba, lo que sí puedo decirles es que pueden tener la plena seguridad de que vamos a seguir nosotros trabajando (…) persiguiendo estos criminales para evitar que eso suceda», declaró el oficial a periodistas.
