Silvia Adilene Sánchez, una comerciante de la norteña Ciudad Juárez, pasó horas observando fotografías para completar un diseño de piñatas lo más fiel posible a los candidatos presidenciales de México, para que sus compradores puedan golpearlos a gusto hasta deshacerlos y descubrir su dulce contenido.
Ahora, convertidos en figuras de cartón y papel de 1,40 m, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, el oficialista José Antonio Meade, el conservador Ricardo Anaya y el independiente Jaime Heliodoro Rodríguez «El Bronco» saludan sonrientes colgados en tienda de piñatas de Ciudad Juárez.
«Fueron dos semanas de estar buscando fotos, diferentes ángulos, vimos las poses de algunas fotos, nos dimos cuenta que Andrés Manuel siempre tenia esta señal –señalando con un dedo-; ‘El Bronco’ es una persona grande, recio; Anaya es un poco más fino, y tratamos de ponerles la ropa que ellos están utilizando en la campaña», dijo a la AFP Sánchez.
Al observar las piñatas, la gente se detiene, se toma fotos y elige a su favorito o al que le gustaría pegarle muy duro. Para su creadora, más que un gesto de agresión, es una manera de demostrar que «México está despierto».
