Perú colocó 20 puntos de control policial en la ciudad sureña de Tacna para reforzar su frontera con Chile y evitar la entrada de migrantes sin documentos en regla, según informó el Ministerio del Interior. Los nuevos puestos de vigilancia están ubicados en un tramo de 12.5 kilómetros de la línea fronteriza y son monitoreados por la Policía Nacional de Perú (PNP) las 24 horas del día. Además, se han instalado carpas y baños portátiles en el lugar. Personal de Migraciones y las Fuerzas Armadas también han colaborado en el control de la seguridad en la frontera. Este despliegue ha implicado la asignación de 450 efectivos pertenecientes a diferentes regiones y unidades policiales.
El comunicado de prensa también destaca la labor de la Policía Nacional en el control del orden público y la seguridad en Tacna, donde se ha brindado apoyo a migrantes que han ingresado al país y actualmente se encuentran varados en las calles y parques de la ciudad. En las últimas semanas, cientos de migrantes, principalmente de Venezuela y Haití, han quedado varados en la frontera entre Chile y Perú en condiciones críticas y sin la documentación necesaria para ingresar a otros países de la región.
Según Amnistía Internacional, al menos 300 personas se encuentran actualmente en la frontera, en una situación humanitaria crítica que incluye la falta de alimentos, agua, alojamiento y atención médica adecuada, en un área conocida por sus condiciones extremas en el desierto. El canciller chileno, Alberto van Klaveren, anunció que un avión procedente de Venezuela llegará a Arica, en el norte de Chile, el próximo domingo para recoger un «bastante importante» grupo de migrantes venezolanos que se encuentran en la frontera entre Chile y Perú en condiciones críticas.
