El Papa Francisco, que enfrenta varias crisis por los abusos sexuales de clérigos en varios países, escribió el lunes una carta sin precedentes a todos los católicos del mundo en la que les pidió ayuda para desterrar esta “cultura de muerte”.
En la carta, dirigida al “pueblo de Dios”, el pontífice también prometió que la iglesia no escatimará esfuerzos para evitar que ocurran o se encubran abusos sexuales.
“Con el correr del tiempo hemos conocido el dolor de muchas de las víctimas y constatamos que las heridas nunca desaparecen y nos obligan a condenar con fuerza estas atrocidades, así como a unir esfuerzos para erradicar esta cultura de muerte”, dijo Francisco.
La carta responde también a un reciente informe del gran jurado en el estado de Pensilvania, que concluyó que, si bien la mayoría de los casos “pertenecen al pasado”, los abusos “fueron ignorados durante mucho tiempo, se mantuvieron en silencio o se silenciaron”.
