El Papa Francisco dijo el sábado que la deforestación acelerada y la pérdida de biodiversidad en cada país no deberían tratarse como problemas locales, ya que amenazan el futuro del planeta.
Francisco hizo el llamado en una visita a Madagascar, la cuarta isla más grande del mundo, que según institutos de investigación y agencias de ayuda ha perdido alrededor del 44% de su bosque en los últimos 60 años por exportaciones ilegales de palo de rosa y ébano.
El Pontífice se centró en la corrupción endémica, vinculándola con la pobreza sostenida a largo plazo, así como con la caza furtiva y las exportaciones ilegales de recursos naturales.
Al dirigirse al presidente de Madagascar, Andry Rajoelina, su gabinete y otros funcionarios, Francisco dijo que algunas personas se estaban beneficiando de la deforestación excesiva y la pérdida asociada de especies.
