El Premio Nobel de Medicina fue atribuido este lunes 7 de octubre a los estadounidenses William Kaelin y Gregg Semenza y al británico Peter Ratcliffe por sus investigaciones sobre la adaptación de las células al aporte variable de oxígeno, lo que permite luchar contra la anemia y el cáncer.
«El Premio Nobel de este año recompensa investigaciones que revelan los mecanismos moleculares producidos en la adaptación de células al aporte variable de oxígeno» en el cuerpo, lo que «abre la vía a prometedoras estrategias para combatir la anemia, el cáncer y muchas otras enfermedades», subrayó la Asamblea Nobel en Estocolmo.
«La importancia fundamental del oxígeno es conocida desde hace siglos, pero el proceso de adaptación de las células a las variaciones del nivel de oxígeno ha sido durante largo tiempo un misterio» explica la Asamblea.
Estos mecanismos están igualmente implicados en los tumores, cuyo crecimiento depende del aporte en oxígeno a la sangre.