El papa Francisco recibió este domingo en la Plaza de San Pedro a varios miles de migrantes, incluso muchos solicitantes de asilo, a quienes animó a aferrarse a la esperanza.
Muchos refugiados agitaron banderas de sus países cuando Francisco se dirigió a ellos durante su tradicional presentación dominical ante los fieles desde el balcón de su despacho, mientras la Iglesia Católica en todo el mundo conmemora un día dedicado a los refugiados.
Francisco les dijo: «Cada uno de ustedes llevan en sí mismos una historia, una cultura, valores preciosos», junto con experiencias de pobreza, opresión y miedo.
«No permitan que nadie les robe esta esperanza y el gozo por la vida», agregó.