Este miércoles recibe libertad plena el líder puertorriqueño Oscar López Rivera, quien estuvo detenido por 35 años en Estados Unidos por su lucha a favor de la independencia de Puerto Rico.
«Mi espíritu, dignidad y mi honor están mucho más incólumes hoy que el día que entré a prisión» fueron sus primeras palabras a los medios de comunicación presentes en este histórico momento en el que se convertía finalmente en un hombre libre.
Rivera dijo estar «muy agradecido por el mundo, les mando mucho amor. voy a disfrutar del día», exclamó este miércoles al salir de la residencia en donde estaba con su familia en una transmisión de Telesur.
Tras más de 35 años preso, López Rivera fue trasladado el 9 de febrero a Puerto Rico, a la residencia de su hija, desde donde salió esta mañana, expresando «estoy en la patria y me siento requete feliz de estar en la patria».
