La ciudad iraquí de Erbil (norte), celebró este sábado 10 de junio, el regreso de una niña secuestrada hace tres años, por los yihadistas del Estado Islámico, lo que provocó una profunda conmoción en la comunidad cristiana a la que pertenece.
La alegría rebozaba el pequeño cuarto prefabricado, que es ahora el hogar de la familia de Christina, de seis años.
Hace tres años, la familia Ezzo Obada tuvo que huir de la ciudad de Qaraqosh, a medio camino entre Erbil y Mosul, ante el rápido avance del grupo yihadista del Estado Islámico (EI). Estaban en un autobús con otros desplazados cuando unos combatientes le arrebataron a su hija, en agosto de 2014.
Más de cinco meses después de ser raptada por el (EI), Aida oyó decir a unos conocidos que su hija estaba con una familia de doce miembros en el barrio de Tenek, en el oeste de Mosul. Las fuerzas iraquíes reconquistaron toda la parte oriental de Mosul a principios de año y, desde febrero combaten a los yihadistas en el oeste de la ciudad.
