El economista Nelson Barbosa prestó juramento el lunes como nuevo ministro de Finanzas de Brasil en medio de temores de que traiga de regreso políticas de gastos elevados para impulsar la popularidad de la asediada presidenta Dilma Rousseff.
Sin embargo, de inmediato él prometió mantener los esfuerzos fiscales y hacer crecer nuevamente la economía del país en 2016, a pesar de los pronósticos de que estará en recesión un año más.
Barbosa dijo el lunes a inversionistas extranjeros en una conferencia telefónica que Brasil también tratará de reformar el sistema de pensiones. Más tarde durante el día, Rousseff le dijo a Barbosa en una ceremonia en el palacio presidencial que él deberá hacer «todo lo que sea necesario» para que la economía crezca nuevamente. El banco central de Brasil pronostica que ésta caerá al menos 3% este año. Una falta de confianza en Barbosa ocasionó que la Bolsa de Valores de Sao Paulo perdiera 1,62%.