El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha asegurado que su gobierno no protegerá a nadie en relación a la muerte de 40 migrantes en el incendio de una estación del Gobierno en Ciudad Juárez y por el que se procesó al director del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño. López Obrador ha señalado que se ha dado la instrucción al interior del Ejecutivo y a la Fiscalía de actuar con estricto apego a la legalidad y que no habrá impunidad. Aunque Garduño permanece en libertad y en su cargo, el presidente ha reiterado que se han realizado las investigaciones para esclarecer los hechos. El secretario de Gobernación de México, Adán Augusto López, ha asegurado que se garantizará la reparación del daño a las familias de los 40 migrantes que murieron en el incendio y a quienes resultaron heridos, ante la petición del Gobierno de Guatemala. López Obrador ha justificado que Garduño permanezca en su cargo, pero ha señalado que cuando concluya la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) decidirá si lo mantiene o no en el puesto. El mandatario ha presumido que se ha actuado de manera inédita en cuanto a las órdenes judiciales, ya que no solo se brinda la mejor atención médica para las víctimas, sino que también se averigua de manera inmediata y se ha logrado detener a entre nueve y 10 personas por su presunta responsabilidad en estos hechos.