Naciones Unidas rebajó el domingo cualquier expectativa de gran avance en las conversaciones sobre el conflicto sirio que se celebrarán en Ginebra la próxima semana, sin que esté muy clara la política de Estados Unidos sobre la crisis y sus relaciones con Rusia.
El enviado de la ONU Staffan de Mistura dijo a la Conferencia de Seguridad de Munich que la falta de una clara posición de Estados Unidos hacía que resolver los complejos problemas de la guerra civil de seis años fuera mucho más complicado que sus anteriores esfuerzos de mediación para Irak y Afganistán.
«No puedo decirles (si tendrá éxito), pero tenemos que aprovechar el impulso. Ni siquiera un alto el fuego puede aguantar demasiado si no hay una (solución) política», dijo, refiriéndose a la débil tregua negociada por Rusia y Turquía en la capital de Kazajistán, Astana.
Existen dudas sobre la estrategia de Washington para poner fin a la guerra, incluso después de la primera incursión internacional de miembros del equipo de política exterior del presidente estadounidense, Donald Trump.
