Cecilia Marogna fue detenida por recibir 500.000 euros de los fondos del Vaticano por orden del cardenal Angelo Becciu. Parte de ese dinero lo empleó para comprar artículos de lujo.
La italiana Cecilia Marogna, la mujer que recibió fondos de la secretaría de Estado vaticano por orden del cardenal Angelo Becciu y que fue detenida por la policía financiera de Milán el martes 14-O tras una orden de arresto emitida por el Vaticano, seguirá en la cárcel en espera del proceso de extradición, que comenzará ya este viernes 16-O con una primera audiencia.
El Vaticano confirmó la emisión de la petición de arresto para la «Dama del Cardenal», como la ha llamado la prensa italiana, «bajo los delitos de malversación y apropiación grave ilegal en colaboración con otras personas actualmente no identificadas». La mujer nacida en Cerdeña, como el cardenal Becciu, que fue detenida Milán, tendrá que permanecer en la cárcel después de que la Quinta Sección del Tribunal de Apelación de Milán convalidó el arresto ante «la gravedad de los hechos» imputados y del «peligro de fuga», según adelantan los medios italianos. El proceso para conceder la extradición comenzará este viernes 16-O, aunque se prevé que dure algunos meses pues se puede apelar al Supremo.
«Sería la primera vez que el Vaticano pide la extradición de una laica italiana», indicó el portal español eldiario.es.
Según las informaciones aparecidas en los diarios Domani y el Corriere della Sera, cuando era el poderoso sustituto de la Secretaria de Estado (2011-2018), Becciu entregó entre 500.000 euros a Marogna, titular de una empresa con sede en Eslovenia, y experta en seguridad y relaciones internacionales, para que realizase una red de protección de algunas nunciaturas. Una investigación del programa televisivo Le Iene del canal Italia1 desveló que parte de este dinero, cerca de 200.000 euros, fue utilizado en la compra de artículos de lujo como bolsos de marca o un sofá por 12.000 euros.