Los incendios en la Amazonía representan un riesgo para la salud, incluyendo por enfermedades respiratorias, especialmente en niños, dijo el viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La selva tropical, hogar de 30 millones de personas, tiene un ecosistema frágil que proporciona alimentos vitales y agua que está amenazada, afirmó la doctora María Neira, directora del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud de la OMS.
Los incendios en la extensa selva amazónica de Brasil se han reducido ligeramente desde que el presidente Jair Bolsonaro envió al Ejército para ayudar a combatir los incendios el sábado pasado.
“Tenemos algunos informes anecdóticos de aumento de ciertas enfermedades respiratorias en los niños, pero nada que podamos informar de un seguimiento sistemático”, dijo Neira a Reuters, sobre la información de algunos centros locales de atención médica.
