Las protestas estudiantiles que comenzaron a mediados de septiembre en Francia escalan ahora hacia una jornada de huelga y movilización masiva, con nuevos sectores sumándose al malestar por las respuestas que el gobierno considera insuficientes. En París, las fuerzas de seguridad impidieron bloqueos de centros y usaron gases lacrimógenos.
Más de 260 marchas y hasta 700.000 manifestantes fuera de París
Este jueves deben unirse a la movilización sindical los chalecos amarillos, agricultores de la Confederación Campesina, universitarios y profesores. La líder de la CFDT, Marylise Léon, dijo que será “una bonita movilización”, mientras que Sophie Binet, de la CGT, cifró en 260 las manifestaciones previstas en Francia.
Los organizadores prevén entre 500.000 y 700.000 manifestantes fuera de París, y entre 40.000 y 80.000 en la capital. El ministro del Interior, Laurent Núñez, anunció el despliegue de 70.000 policías y gendarmes para dar “una respuesta extremadamente firme”.
Las demandas giran sobre salarios, impuestos y servicios públicos
Los sindicatos reclaman una revalorización del salario mínimo interprofesional, un aumento general de salarios, más justicia fiscal y la preservación de los servicios públicos. El poder adquisitivo está en el centro del conflicto por la subida de los carburantes y el fuerte ajuste fiscal para los presupuestos de 2027.





