El gobierno francés quiere impulsar a partir del año que viene un sistema de «bonus/malus» que promoverá el reciclaje del plástico, haciendo pagar más a los consumidores por aquellos productos más contaminantes.
«Mañana, cuando pueda escoger entre dos botellas, una fabricada en plástico reciclado y la otra no, la primera será menos cara», aseguró la secretaria de Estado de Transición ecológica y solidaridad, Brune Poirson, en declaraciones al semanario dominical Journal du dimanche (JDD).
Según Poirson, esta medida entrará en vigor en 2019. En un principio, consistirá en un sistema de «bonus/malus» para los productos fabricados con plástico, cuyo precio variará un 10% en función de si son reciclados o no.
No obstante, la secretaria de Estado no precisó cuánto subirán o bajarán los precios de los productos en función del tipo de plástico con el que estén fabricados.
