Tras el terremoto, los centros de acopio y las organizaciones que coordinan ayuda humanitaria han puesto el foco en lo mismo: agua potable, medicamentos esenciales, artículos de higiene y herramientas para atender a los afectados y remover escombros.
Agua, medicinas y equipos para la zona cero
Julio García pasó seis días como voluntario en Catia la Mar, estado La Guaira, y advirtió que las donaciones de agua son fundamentales. El presidente del Colegio de Enfermeros del estado Carabobo recorrió distintas comunidades y señaló que también hacen falta equipamientos de recuperación y movilización de escombros como esmeriles, bombas, taladros y plantas para los rescatistas.
Entre los medicamentos más solicitados por los damnificados mencionó analgésicos, antipiréticos, antihipertensivos y fármacos para la diabetes. También pidió alimentos no perecederos de fácil consumo, como enlatados con sistema de abre fácil.
“Lo que más reclaman las personas en la costa es agua potable para hidratar a niños y adultos mayores. Incluso para la higiene personal, no hay mucha agua”, recalcó.
Cáritas, universidades y voluntarios abren puntos de ayuda
Cáritas, organización de la iglesia católica, habilitó la Conferencia Episcopal de Venezuela, en Caracas, como Centro de Acopio Nacional. Allí, ciudadanos, empresas e instituciones pueden donar agua, alimentos no perecederos y medicamentos esenciales.
La organización también pidió jabón, cepillos, papel higiénico, pañales para bebés y adultos, además de artículos para el cuidado infantil. A ello sumó colchonetas, sábanas, linternas y baterías para los refugiados, e insistió en no donar más ropa ni calzado.
En la Universidad Central de Venezuela, Corina Aristimuño informó en redes sociales que el centro de acopio ubicado en la sede de la Federación de Centros Universitarios sigue recibiendo insumos. El Centro de Estudiantes de Farmacia mantiene la recolección de furosemida, adrenalina, sales de rehidratación oral, antibióticos pediátricos, antialérgicos pediátricos, ampollas de uso hospitalario, bicarbonato de sodio, gluconato de calcio, dipirona, ketoprofeno y vitamina K.
La Universidad Católica Andrés Bello dejó de recibir ropa en su centro de acopio del Centro Loyola, pero continúa priorizando colchonetas, sábanas, artículos de higiene personal y limpieza, agua mineral, protector solar, materiales para levantamiento de escombros y medicinas.
Omar Pérez Díaz, vicerrector decano de la Universidad de Los Andes, informó que la institución recibe materiales textiles para confeccionar lencería hospitalaria y juguetes para niños. La Universidad de Carabobo, por su parte, habilitó la Galería Universitaria Braulio Salazar, en Valencia, como centro de acopio.
El Ministerio del Poder Popular para la Salud abrió una convocatoria para médicos y enfermeros que deseen desplegar brigadas de atención médica primaria, soporte de emergencia y cuidados críticos en las zonas más afectadas a través de un sitio web.
La Cruz Roja Venezolana activó un registro de voluntarios en una página que prioriza a profesionales y estudiantes de medicina, enfermería, psicología, farmacia o atención prehospitalaria. También habilitó un sitio para donar, destinado a atención médica, apoyo psicosocial, agua, refugio de emergencia y artículos esenciales para las familias afectadas.
La Fundación Tejiendo Redes, además, abrió una convocatoria para su equipo de respuesta en terreno mediante sus redes sociales. Los voluntarios deben registrarse en un formulario; tras coordinar su perfil y la logística, serán contactados para el despliegue. La organización mantiene activo su centro de acopio en Barquisimeto, en la carrera 41 entre 13 y 14.
Qué sigue pidiendo la ayuda humanitaria
En los distintos puntos de recolección se repiten las mismas prioridades: agua, comida de fácil consumo, medicinas, insumos de higiene, colchonetas, sábanas y material para la limpieza y remoción de escombros. Las convocatorias, además, buscan sumar personal de salud y voluntariado para reforzar la atención en terreno.