El primer boletín oficial de resultados, con el 11,72% de los votos escrutado, se dio a conocer a medianoche, cinco horas después del final de la votación, luego de que la difusión de resultados preliminares por parte de las autoridades generó protestas de la oposición y organismos civiles.
Los resultados preliminares estaban basados en la digitalización de boletas, mientras que los oficiales responden al escrutinio manual de los votos.
Roberto Rodríguez, vocero de la presidencia, informó a medianoche que debido a la demora en el recuento oficial de los votos, el gobernante suspendió el acto que tenía previsto para celebrar su eventual triunfo.
«Aunque tenemos razones suficientes para estar alegres, para estar contentos y celebrar, tenemos que contener nuestras emocioneshasta que la autoridad electoral concluya el escrutinio”
La tendencia mostrada por los resultados preliminares y el primer boletín oficial coincide con diversos sondeos de opinión que indicaban que Medina contaba con más del 60% de la intención del voto, con lo que revalidaría el cargo sin necesidad de una segunda vuelta. Medina y Abinader se enfrentaban a otros seis candidatos por la presidencia. Entre los aspirantes a la presidencia había, por primera vez, dos mujeres.
Sandra Matos, presidenta de una mesa votación, explicó que cuando les informaron de la ampliación del horario, ya ella y su equipo habían apagado el lector electrónico de huellas digitales para identificar a los votantes y no sabían cómo reactivarlo. Tras varios minutos de debate y de revisar las instrucciones volvieron a encenderlo, pero algunos votantes no quisieron esperar.
Ante el fallo de los equipos digitales, cientos de las 16.000 mesas habilitadas para el voto tuvieron que recurrir al padrón impreso para identificar a los electores.
«El plan es retrasar, que la gente se canse y se vaya para su casa», decía molesta Tatty Rodríguez. «Me levanté a las 4 y media de la mañana, hice mi cafecito, oré y me vine para ser de las primeras» en sufragar, explicó. Roberto Rosario, presidente de la Junta Central Electoral, detalló que la renuncia de los técnicos será investigada y que de no estar justificada «será considerada como delito electoral.»