La detención de Lorenzo Alejandro Laviosa López en Maracay, en junio de 2026, por una presunta extorsión para arrebatar un terreno, dejó una coincidencia difícil de pasar por alto: la denunciante, Rosa Santoro Castellano, lleva los mismos apellidos que José Luis Santoro Castellano, directivo del Banco Peravia y prófugo del fraude en el que Laviosa figura como requerido por Interpol.
Ni la Fiscalía ni los registros públicos han establecido un parentesco entre ambos. Aun así, el detalle vuelve a enlazar el episodio venezolano con el entramado dominicano que persigue a Laviosa desde hace una década.