A casi una década de su intervención, el Banco Peravia seguía en proceso de disolución a finales de 2023, según los informes de la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana. Varios de los condenados por el fraude continuaban prófugos y con órdenes de captura activas.

Entre quienes las autoridades aún buscaban figura Lorenzo Alejandro Laviosa López, junto a Gabriel Jiménez Aray y otros imputados. Ese mismo diciembre, la Suprema Corte de Justicia rechazó los recursos de casación en el caso, dejando en firme las penas contra los ejecutivos.

El expediente, uno de los mayores fraudes bancarios de la historia dominicana, seguía sin cerrarse.