El papa Francisco llamó el martes a sacerdotes y monjas a no paralizarse ni resignarse ante la violencia y el narcotráfico que a veces enfrentan en sus comunidades y los convocó a encontrar inspiración en otros que lucharon contra la injusticia.
«¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad?», preguntó el pontífice durante una misa multitudinaria frente a religiosos en Morelia, capital del estado occidental de Michoacán que se ha visto marcado por la violencia y la penetración del narcotráfico.
El mismo papa respondió que esa tentación puede resumirse como «resignación», la cual «nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino». Pidió hacerle frente y seguir el ejemplo de otros, como Vasco de Quiroga, un obispo español que en el siglo XVI enfrentó las injusticias que vivían los indígenas.
Francisco inició su cuarta jornada en México con una visita a Morelia como un guiño a la Iglesia que quiere después del sonoro regaño que lanzó el sábado a la alta jerarquía católica mexicana, cuando pidió a los obispos estar más cerca de su pueblo.
Calificó la resignación como «una de las armas preferidas del demonio» y dijo que caer en ella «nos frena para arriesgar y transformar».
La violencia que diversas zonas de México han padecido ha dejado desde 2006 más de 100.000 muertos y unos 27.000 desaparecidos. Michoacán llegó a ser uno de los estados más afectados por la presencia del narcotráfico, uno de cuyos carteles penetró incluso actividades como la minería y la producción de limón y aguacate.
Algunos sacerdotes también han sido víctimas de la violencia. «A veces la violencia nos ha hecho bajar los brazos, bien por desánimo, por costumbre, o por temor», dijo Fausto Méndez, un seminarista de 23 años de la orden de San Agustín que asistió a la misa. «Por eso el papa viene a decirnos que no tengamos miedo a hacer lo correcto», añadió.
Aquí las 10 frases más significativas del papa Francisco en Morelia:
1.- Una de las armas preferidas del demonio es la resignación. La resignación no solo nos paraliza y nos impide caminar, sino también hacer camino
2.- Es una de las tentaciones que no solo de contemplar la realidad sino de encaminarla”
3.- La resignación no solo nos aterroriza, sino que nos atrinchera en nuestra aparente seguridad resignación que no nos permite alabar bien
4.- La resignación no nos permite proyectarnos, si no que nos frena
5.- Padre no nos dejes caer en la tentación, que bien nos hace apelar a nuestra memoria. Cuanto bien nos hace mirar a la madera de la que fuimos hechos. No todo ha comenzado con nosotros y tampoco todo terminara con nosotros.
6.- La resignación no solo nos atemoriza sino que nos atrinchera en nuestras sacristías y aparentes seguridades.
7.- No todo ha comenzado con nosotros y tampoco todo terminara con nosotros
8.- No somos ni queremos ser nunca empleados de la empresa de Dios, porque somos invitados a participar de su vida, somos invitados a introducirnos en su corazón
9.- A veces la violencia nos ha hecho bajar los brazos, bien por desánimo, por costumbre, o por temor
10.- La resignación nos quita la alegría, el gozo de la alabanza.