El “Río de Colores”, como se conoce a Caño Cristales porque sus aguas toman las tonalidades de diferentes algas, está en una reserva natural en el departamento central del Meta, donde la exguerrilla de las FARC tuvo por décadas una fuerte presencia.
“Aquí estuve yo en plena guerra. Y estuve observando la belleza que teníamos y a donde ningún colombiano podía venir o se atrevía a venir, porque esto era controlado ciento por ciento por las FARC”, expresó Santos en la reserva natural, donde puso la primera estaca de un sendero ecológico con ocasión del día mundial del turismo.
El gobierno colombiano aspira a que el histórico acuerdo de paz que selló en noviembre con las FARC, ya desarmadas y convertidas en un partido político, permita activar la llamada industria sin chimeneas en regiones remotas.
“Ahorita ya se propagó más el turismo y está en paz todo prácticamente”, dijo a la AFP Epaminondas Bernal, un vendedor de unos 50 años en la tienda de paso obligado de la zona.
