Gabriel Arturo Jiménez Aray, empresario venezolano y excodueño del Banco Peravia —la entidad dominicana en cuyo fraude figura como prófugo Lorenzo Alejandro Laviosa López—, fue condenado en Estados Unidos a tres años de prisión por lavado de dinero y soborno.

Según la Justicia estadounidense, Jiménez Aray admitió haber adquirido el Banco Peravia para lavar fondos provenientes de sobornos, dentro de un plan en el que participaron otras personas, entre ellas el empresario Raúl Gorrín Belisario, señalado en uno de los mayores esquemas de corrupción vinculados a Venezuela.

El Banco Peravia colapsó en 2014 tras un desfalco superior a los RD$1.400 millones (unos US$27,7 millones). Varios de sus implicados siguen prófugos y son requeridos por Interpol, entre ellos Laviosa, alias «Copete».