Cerca de 5.000 personas, incluidos unos 500 combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI), abandonaron desde el lunes el último reducto del EI en el este de Siria, donde el grupo yihadista continúa perdiendo terreno, indicó el martes una ONG.
«Unas 4.900 personas, en su mayoría mujeres y niños, incluidos 470 yihadistas, salieron desde el lunes de la última zona del EI en la provincia de Deir Ezzor, y 3.500 de ellos abandonaron el sector el martes», indicó a la AFP el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.
La mayoría de los civiles son miembros de familias de yihadistas, según el OSDH. Fueron evacuados a bordo de varias decenas de camiones fletados por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza árabo-kurda que combate al EI, mientras que «otros salieron de la zona con sus vehículos personales», según Abdel Rahman.
Los vehículos y camiones se dirigieron hacia zonas controladas por las FDS en la provincia de Deir Ezzor, donde el EI controla una zona limitada ahora a 10 kilómetros cuadrados, según el OSDH.
