«El gobierno no está de acuerdo» con este comité que insta a Suecia y al Reino Unido a indemnizar a Assange, informó el ministerio de Relaciones Exteriores.
Assange vive recluido en la embajada ecuatoriana en Londres para eludir una orden de detención europea emitida por magistrados suecos.
«Assange es libre de salir de la embajada en cualquier momento y las autoridades suecas no pueden influir de ninguna manera en su decisión de quedarse. Por eso no se puede considerar que Assange esté privado de libertad por una decisión o medida tomada por las autoridades suecas», insiste la carta.
El gobierno recuerda que «no tiene derecho (…) de interferir en un caso en curso», en manos de los tribunales, en virtud de la separación de poderes.
Julian Assange dijo este viernes desde la embajada ecuatoriana en Londres que el Reino Unido y Suecia tienen que aplicar el dictamen de un comité legal de la ONU que criticó «la arbitrariedad de su detención».
«Corresponde ahora a los Estados de Suecia y el Reino Unido en su conjunto implementar el veredicto», dijo por videoconferencia, en una rueda de prensa con su equipo legal, en el que figura el exjuez español Baltasar Garzón.
«Hemos logrado una victoria significativa», estimó el fundador de Wikileaks, que lleva más de tres años y medio recluido en la embajada de Ecuador para evitar ser extraditado a Suecia, que lo reclama para interrogarlo por una presunta violación cometida en 2010.
Assange criticó la «insultante» reacción del ministro de Exteriores británico Philip Hammond, quien tildó de «ridículo» el dictamen del Grupo de trabajo sobre detención arbitraria de la ONU y que aclaró, como hizo Suecia, que Londres no se siente concernido por el mismo.
Assange lleva desde junio de 2012 en la embajada ecuatoriana, cuando pidió asilo a Quito para evitar ser extraditado a Suecia. La fiscalía sueca quiere interrogarlo por una presunta violación cometida en 2010 y que él niega.