El arzobispo que provocó una crisis en la Iglesia Católica al pedir la renuncia del Papa Francisco negó estar motivado por una venganza personal y dijo que solo busca mostrar que la corrupción ha alcanzado los niveles más altos de la jerarquía eclesiástica.
Carlo Maria Vigano permanece oculto desde que medios conservadores publicaron una declaración de 11 páginas en las que asegura que el Papa conocía desde hace años los abusos sexuales cometidos por un cardenal estadounidense y no hizo nada al respecto.
Vigano se ha estado comunicando a través de Aldo Maria Valli, un periodista televisivo italiano al que el arzobispo consultó varias veces antes de hacer público su comunicado el pasado domingo, cuando el pontífice estaba en Irlanda.
Los medios italianos han reportado que estaba molesto porque nunca fue nombrado cardenal por el Papa emérito Benedicto XVI o porque Francisco bloqueó su progreso en la Iglesia. «Nunca he tenido sentimientos de venganza o rencor en todos esos años», afirmó al arzobispo según Valli, que ha estado publicando declaraciones de Vigano en su blog.
