Las animadoras norcoreanas, que están asegurando un gran ambiente en las gradas de los Juegos de Pyeongchang, querían pasear cerca del mar pero, asaltadas por los periodistas surcoreanos, tuvieron que renunciar a su visita a la playa este martes.
Desde su llegada a Corea del Sur la semana anterior al comienzo de los Juegos, las 229 ‘pom-pom girls’ norcoreanas centran la atención de los medios y de los espectadores.
Ningún deportista norcoreano participaba en las pruebas de este martes, por lo que las animadoras habían programado una jornada de descanso; con paseo por la playa, almuerzo en un restaurante y visita turística, vestidas con chaquetas rojas y gorros blancos.
Pero a su llegada a la playa fueron recibidas por gran cantidad de periodistas y de cámaras de televisión, por lo que tuvieron que renunciar a su paseo cerca del mar.